PARADA #10
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El Bosque de Pterocarpus
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La Secuela al Huracán María
(20 de septiembre 2017)
Los huracanes son parte de la vida en los trópicos caribeños y Puerto Rico no es la excepción. De hecho, usualmente estos fenómenos salen de la costa Oeste del continente africano y al pasar por Puerto Rico entran, mayormente, por o cerca del Municipio de Humacao. Hasta 2017, el huracán Georges había sido el último gran huracán (categoría 3) que golpeó el área en 1998, y causó daños importantes a Puerto Rico y al Bosque Pterocarpus. Dicho sea de paso, George fue el peor huracán a golpear a Puerto Rico desde San Ciprián en el 1932. Pero el bosque se recuperó casi totalmente de este huracán.
Los huracanes mantienen la vegetación de la Isla en constante cambio. La defoliación, la rotura del tallo y el arrancamiento de árboles son algunas consecuencias naturales que ocurren durante el paso de estos fenómenos naturales. La respuesta después de la tormenta incluye la rápida recuperación del follaje de los árboles, la regeneración de especies secundarias y el crecimiento de hierbas y bejucos en los claros de los bosques.
Desde este punto usted puedes observar algunos de los daños duraderos causados por el huracán María que pasó el 20 de septiembre de 2017. El ojo del huracán María, de categoría 4 alta, tocó tierra por el Municipio de Yabucoa, a solo siete millas del Bosque de Pterocarpus. A nivel local, María trajo vientos máximos sostenidos de más de 145 millas por hora, acompañados por lluvias torrenciales que causaron inundaciones masivas a lo largo de la costa, que está a menos de una milla del Bosque.
Los 55 acres de Pterocarpus fueron prácticamente destruidos. Miles de árboles se perdieron, incluyendo muchos viejos Pterocarpus. La tormenta causó estragos en el hábitat para las 44 especies de flora y 52 especies de fauna del bosque. Todavía no sabemos si todos ellos sobrevivieron. La plataforma de el paseo elevado de 1.5 millas sufrió graves daños, con secciones retorcidas que no se pueden reparar y otras voladas. Casi la totalidad de los 100 letreros interpretativos que hay por el camino se perdieron. Estos recursos son esenciales para la misión educativa del Bosque.
El grupo Los Amigos del Bosque y los propietarios de viviendas de la PHA retiraron los árboles caídos y toneladas de escombros dentro y alrededor del Bosque dejado tras el huracán, en las áreas que habían sido más accesibles para los visitantes, con el fin de proteger el bosque de una mayor destrucción. En la misma área, se salvaron muchos árboles y se replantaron árboles caídos, cuidando a los supervivientes, y se plantaron nuevos árboles endémicos y nativos para reemplazar los que se perdieron.
El área está poblada por especies de plantas invasoras. Este lugar es uno desde el que podrá, con el tiempo -posiblemente décadas-, ser testigo de la recuperación del ecosistema.